Heridas del alma que te impiden avanzar


mujer herida

Esta mañana mientras  buscaba y leía, encontré en el grupo de mujeres sanadoras  este bello material, que quiero hoy compartir con ustedes. Creo que es una buena forma de iniciar a comprender cuáles son nuestros bloqueos, darnos permiso para  cerrar las heridas, poder avanzar, pero sobre todo iniciar el camino de sanación y amor que necesitamos.

Nuestra alma elige los padres y las circunstancias de nacimiento por razones muy precisas. Venimos a experimentar una serie de vivencias para sanar una serie de heridas, y así integrar la personalidad con el alma. Venimos a aprender a aceptar y amar incondicionalmente partes de nosotros que hasta ahora han vivido ignoradas y con miedo. Somos atraídos hacia padres con heridas como las nuestras para recordarnos qué hemos venido a amar.

Aprender a aceptar nuestras heridas es aprender a ser responsables y a amarnos incondicionalmente, y esa es la llave para la transformación y la sanación del alma.

¿Te has dado cuenta que cuando acusas a alguien de algo, esa persona te acusa a ti de lo mismo?. Verifícalo con la otra persona, y aparte de sorprenderte, verás cómo te liberas de juicios.

No aceptar nuestra herida, sentirnos culpables, con vergüenza o juzgarnos, es atraer circunstancias y personas que nos harán sentir esa herida no aceptada. Aceptar la herida no significa que sea nuestra preferencia tenerla; significa que, como seres espirituales que elegimos vivir la experiencia humana para espiritualizar la materia, nos permitimos experimentar esa herida sin juzgarnos y aprender de la experiencia. Mientras haya miedo, hay herida y hay un juicio o creencia que bloquea su sanación. Cuando aprendemos a aceptar nuestras heridas estamos desarrollando el amor y estamos espiritualizando la materia.

La sanación se produce totalmente cuando nos aceptamos a nosotros. El perdón hacia uno mismo es lo que finalmente nos sana, y para eso hay que aceptar que uno mismo es responsable de todo lo que le ocurre, y aceptar que ha acusado a otros de hacer lo que uno mismo hace a los demás. En el fondo, todos somos humanos, y aceptar nuestras limitaciones es lo que nos hace humildes y nos permite descubrir nuestra herencia divina.

Las cinco heridas del alma más comunes son:
– El rechazo
– El abandono
– La humillación
– La traición
– La injusticia

No necesariamente tenemos las cinco heridas. Con humildad y sinceridad cada cual puede reconocer sus heridas. Reconocer nuestra limitación humana es el primer paso en el proceso de sanación. Si nos cuesta identificar nuestras heridas es porque nos ocultamos tras una máscara, que se construyó para no ver ni sentir esa herida.

Autora:  Lise Burbeau

Ilustración de Ken Wong

 

 

Espero que esta información te haya sido útil.

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Publicado el 17/07/2013 en SANACION DEL NIÑO INTERIOR y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Excelente tema!, la mayoría de las personas cuando somos niños o adolescentes sufrimos de varias heridas que nos marcan emocionalmente (muerte de algún familiar, divorcio de los padres, etc.). Con el paso del tiempo, conforme vamos teniendo experiencias fuertes ya como adultos, relacionamos esa experiencia con la etapa que vivimos de pequeños, y si no resolvimos ese asunto en su momento, la experiencia nos tumba y sentimos que el mundo se nos viene encima, pero si reconocemos el porqué de esa angustia, y trabajamos apapachando a nuestro interior, comprendiendo su dolor, es cuando podemos curar esa herida y trascender emocinalmente a pasos agigantados, muchas gracias por publicar este tema Alejandra 🙂

  2. El proceso de ver a nuestro niño interior con amor, darle mimos, apapacharlo desde la comprensión y no desde el juicio y la amenaza, se convierten en una de las técnicas, que desde mi punto de vista resultan más efectivas y rápidas a la hora de poder sanar corazones rotos.
    No hablo de terapias “milagro” de una sesión, pero si de experiencias que se trabajan a lo largo de un periodo corto en el que cada persona lleva su ritmo; el ritmo de ese niño que busca una nueva forma de escribir, andar, disfrutar y darle goce a su vida.

  3. Este tema es muy interesante, ya que hay un sin fin de situaciones cotidianas que parecerían fáciles pero que nos hacen comportarnos de una manera muy extraña, como por ejemplo en los ámbitos familiares, de pareja e incluso laborales. Es cierto que los eventos disparan nuestras emociones, pero finalmente es nuestro interior quien está reaccionando en base a esas heridas.
    Un ejercicio interesante es tratar de estar escuchando a esa vocecita, a ver cómo nos regañamos o cómo nos apapachamos.
    Eduardo Luna a través de Linked in

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