El duelo te hace sentir como si estuvieras eloqueciendo


El duelo te hace sentir como si estuvieras enloqueciendo

Me temo que es en el fondo una verdad ... El dolor te hace sentir que te estás volviendo loco.

Al principio, te sientes totalmente fuera de lugar, quieres  arremeter contra todos, llorar por todo, usar la misma ropa durante una semana, no comer, no bañarte, no hablar, etc. ¡De locos!

Luego, con el tiempo, solo te sientes un poco extraño, como en un cuerpo ajeno, con un ropaje que no es el tuyo.

También pasa. Afortunadamente, también tengo buenas noticias … cuando se trata de dolor, de duelo, “cierta dosis” de  locura es normal.

 

 

Se ve diferente para todos porque todos experimentamos y vivimos el dolor de un modo diferente, pero en cierto nivel, todos luchamos por comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea frente a una pérdida profunda.

Piénsalo, no es lo mismo, si pérdida  que has tenido fue repentina o si fue anticiparla, el proceso es diferente.

Si alguna vez se necesitara una justificación para la locura temporal, ciertamente se podría encontrar uno entre la gama de reacciones y emociones asociadas con el dolor y la pérdida:

conmoción, entumecimiento, tristeza, desesperación, soledad, aislamiento, dificultad para concentrarse, olvido, irritabilidad, ira, aumento o disminución del apetito, fatiga o insomnio, culpa, arrepentimiento, depresión, ansiedad, llanto, dolores de cabeza, debilidad, dolores físico, anhelo, preocupación, frustración, desapego, aislamiento, cuestionar la fe, por nombrar algunos.

Es comprensible que a muchos les resulte difícil aclimatarse a estas emociones. Un día estás caminando como siempre y al día siguiente sientes que no eres persona, que algo se ha apoderado de tu cuerpo. Tus acciones y reacciones se han vuelto totalmente impredecibles, confusas, incluso caóticas.

 

Usualmente buscamos apoyo en la  familia y amigos, pero incluso, parece que ellos  también han cambiado; algunos te evitan, otros te protegerán, otros te sobreprotegerán,  algunos lloraran de una manera desbordada y otros criticarán la forma en que has manejado las cosas.  Es NORMAL, ellos quizá también estén viviendo un trozo de la locura, manejar el dolor no es algo que nos hayan enseñado en la escuela. ¡Desafortunadamente!

 

Todos están buscando la nueva normalidad.

Las primeras semanas son como un terreno con mucha niebla. Te levantas cada mañana pensando que tal vez todo fue un mal sueño y te pasas el día tratando de darle sentido a la vida sin tu ser querido.

 

Justo cuando comienzas a controlarlo (o no) te ves obligado a retroceder en tu vida previa al duelo. Parece absurdo que el mundo siga moviéndose ante tu tragedia, pero lo ha hecho. Lamentablemente, la mayoría de los que sufren no pueden abandonar sus deberes por mucho tiempo: padres, empleados, profesores, madres cabeza de familia. Ahora viene la gran tarea de continuar existiendo en los roles que cada uno tenía hasta antes de la pérdida. Y en algunos casos, deberán incorporar nuevos roles, tareas, deberes (todo aquello que el que se fue hacia), por lo menos por un tiempo: hacer la comprar, hacer la comida, ocuparse del presupuesto familiar, ser padre soltero, temas administrativos, bancarios, lidiar con seguros, recibir nietos. Cada uno en su escenario.

 

También está la otra cara de la moneda, aún más desorientador es el vacío que sienten quienes tienen menos responsabilidades como resultado de la pérdida. Quizás haya pasado el año o los últimos meses como cuidadores, lidiando con  tratamientos y recetas, citas, visitas a la farmacia, al médico, un listín de citas al mes, atención y cuidado al otro, etc. Ahora que la persona se ha ido, toda la rutina debe cambiar, el cuidador debe reinventarse. Otra ardua tarea.

 

Pero esto no pasa únicamente con la muerte, hay muchos escenarios en los que se viven emociones similares de duelo:  la pérdida de una mascota, cuando los hijos crecen, el nido vacío, la perdida de una pareja, el divorcio, el cambio de país, de ciudad, de rol laboral.

 

La vida cambia para siempre y las cosas se sienten sin sentido, grises y vacías.

Esto es cuando realmente empiezas a sentir que lo estás perdiendo (no lo estás). Los amigos ya no saben qué decirte. Se supone que debes volver al trabajo, a la escuela, a la rutina, a la vida, pero no sientes lo mismo.

 

Todo lo que sabías sobre la vida ha cambiado. Estás cuestionando tu fe y el significado de tu vida. Te preguntas si se supone que estás mejorando y ya no puedes ver el mundo en color. Te enfadas con Dios o con lo que creas, te preguntas una y otra vez el por qué…

 

Si estás aquí, te pregunto” ¿Cuál es tu dolor?” ese que no te permite ver los colores del día. Si, es que incluso el color y la sensación que tenemos cambia, puede hacer el día como todos los anteriores, pero para ti esta gris. Punto. Una persona en duelo  a menudo luchan por encontrar la belleza y la alegría en la vida, De hecho, puede ser bastante improbable que se detenga y admire la belleza de un arco iris, se maraville ante la inmensidad de un océano o la sonrisa de un niño.

 

Quiero decirte que no es que estés entrando en el estado depresivo profundo y que te salgas de la “norma” por no ver el mundo de colores,  todavía no estás loco. Estos son sentimientos normales. Lo sé porque he experimentado mi propio dolor y lo sé porque he escuchado cientos de personas en duelo  hablar sobre el mismo tipo de experiencias. (Si te preocupa que realmente esté experimentando un trastorno psicológico como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático, nada mejor que buscar ayuda terapéutica que te ayude a aclarar si es así o no)

 

Y tranquilízate, en algún momento, las cosas  ser más fáciles. La angustia intensa e implacable del dolor agudo será reemplazada por momentos menos frecuentes de tristeza, ira y frustración. Todavía tendrá días malos, pero sabrá que las cosas están mejorando cuando esos días son superados en número por días “buenos”. Esto no significa que lo esté “superando”, avanzando u olvidando. Una parte importante de la curación es descubrir el papel que jugará tu ser querido en tu vida después de su muerte.

Y lentamente… lentamente… los colores grises de la vida van transformándose en la gama y abanico de colores, de hecho el día vuelve a tomar su brillo. El mundo se descongela y comienzas a encontrar belleza asomándose en lugares que nunca hubieras esperado. Tu temporada de dolor te ha dejado cansado pero más fuerte. Sabrás  que nunca serás el mismo y comienzas a aceptar que debes integrar at su ser querido y sus experiencias para tu aquí y ahora  continuar viviendo  TU VIDA… con un poco mas de locura, más de experiencia y mucha más sabiduría.

Asegúrate de suscribirse a mi pág. web  para recibir publicaciones directamente en tu bandeja de entrada de correo electrónico.



¿Cómo puedo acompañarte en tu elaboracion de Duelo?

El acompañamiento  inicia  con una sesión en la que tendremos una entrevista en profundidad para conocer tu momento y hacer tu mapa emocional. Ello me permitirá conocer y orientar el proceso de acompañamiento.

A partir de esta primera sesión, ya tendremos un mapa general y te propondré un “Plan de viaje de Sanación y ekaboración del Duelo”. Recuerda que en él utilizo todos mis recursos: Psicología  Transpersonal, Terapia Holística, Terapias Energéticas, Sanación con ancestros, Sanación femenina, Arquetipos, Energy Healling, Sanación Intuitiva, Coaching, Biodescodificación Biológica (Bioneuroemoción), Counselling, entre otros.  Logrando de una forma amorosa, acompañarte a sanar tu proceso, desenvolver la madeja y entre-tejer una nueva historia en tu vida.

Durante el proceso nos veremos periódicamente para hacer un seguimiento y apoyo personalizado. El número de visitas puede cambiar y se adapta a cada persona.

📱⌚ Si buscas Terapia de Duelo en Madrid,  puedes ver las alternativas de sesiones presenciales.

📱⌚ Pero si por tiempo, comodidad, o lo necesitas así, te ofrezco la alternativa de  psicoterapia / sesiones  On- Line.

📆 El número de sesiones las decides tú, en función de tu proceso.

Si te ha gustado este post, comenta, comparte.

Publicado por Psicología transpersonal - Terapia Holística - Duelo

Hola, Bienvenido / Bienvenida Soy Alejandra León Te acompaño amorosamente a sanar e integrar las partes rotas de tu ser. Un viaje en el que combino la Psicología Transpersonal, las Terapias Holística y mis dones de Sanación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: