Perspectiva Holística: Los cuatro cuerpos – dimensiones del ser humano

Desde diferentes vertientes  se habla de la necesidad de ver a la persona como un ser integral, una consideración  que implica  ver a la persona desde sus diferentes perspectivas.

Hoy comparto contigo  una mirada psico espiritual de trabajo. Desde la psicología hablamos de dimensiones del ser humano; desde la perspectiva Espiritual, nos referimos a dimensiones.  Aunque con algunos matices y nombres distintos, retomo lo esencial en la estructura multidimensional del ser humano.

Los cuatro cuerpos sutiles o dimensiones de la psicología transpersonal  que menciono aquí determinan psicológicamente nuestra personalidad. El objetivo es que poco a poco vayamos tomando conciencia de las mismas, de cómo estas afectan o influyen en la persona, el impacto que hay en cada una de ellas, de las interacciones, entre otros aspectos.

Para mí, una mirada amorosa que reconoce todas las partes, fue lo que me permitió a mí reconocer mi propia fragmentación para integrarme, por ello, la he acogido tanto en mi vida personal como en el proceso de acompañamiento en terapia.

Cada una de las dimensiones que trabajamos en el acompañamiento son importantes, ninguna es más que la otra, pues todas hacen parte de ti como persona.

Dimensión corporal  _ Cuerpo físico

El cuerpo físico, es lo que vemos, olemos, tocamos, está relacionado con los 5 sentidos. Es el único que le damos alimento físico (comida), ya que es el único que tiene estómago y dientes.  El cuerpo es incluso un lenguaje, una expresión, una comunicación. “El cuerpo grita lo que la boca calla”. En este sentido, el acompañamiento  lleva a no sólo a  conectar con lo que dices, sino cómo ello resuena ( se siente) en tu cuerpo.

En este cuerpo físico influyen también nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones… por eso es tan importante que  vivamos y cuidemos nuestro cuerpo físico.  Dependerá mucho de nuestro estilo de vida en general, de nuestros hábitos alimenticios, la práctica de ejercicio físico, descanso, economía emocional, etc.

 

La dimensión social – Vínculo de tu cuerpo físico

Es importante identificar cómo se encuentra esta dimensión, tu tejido relacional, social  y de ayuda que te permite cultivar y sostenerte. La dimensión social adquiere una función simbólica, orientadora y de  intermediación.  En este sentido, es esencial  reconocer los diferentes roles que vives, para saber si estas integrado, aceptado, excluido; en duelo, en integración.

En el cuerpo físico influyen también nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestras emociones… por eso es tan importante la conexión de los cuatro  cuerpos. Dependiendo del tipo de pensamiento que tengamos, así serán nuestras emociones y viceversa.

Dimensión intelectual ­ – Cuerpo mental

Hace referencia a la capacidad de comprenderte a ti mismo y al mundo que te rodea. Los conocimientos, los conceptos, las ideas, la capacidad de razonamiento y reflexión. Aunque inicialmente todo traspasa el cuerpo, es importante la elaboración cognitiva que puedas pueda hacer  de lo que estás viviendo, los significados que le das a tus experiencias.

Con frecuencia, debido a la influencia del cuerpo emocional y de sus estructuras emocionales no liberadas, las informaciones se distorsionan y el pensamiento se tiñe. Surgen esquemas mentales (creencias) recurrentes a través de los cuales enjuiciamos los acontecimientos de nuestro mundo. Esto significa que el entendimiento racional no es ni mucho menos imparcial y objetivo, aun cuando se arrogue esa cualidad.

La auténtica función del cuerpo mental consiste en recoger las verdades universales que le llegan del plano del cuerpo espiritual e integrarlas con el entendimiento racional, que las transfiere a las situaciones concretas y lleva a una solución del problema en consonancia con las leyes universales.

Una cosa es la realidad y otra la interpretación que hacemos de todo lo que nos pasa,

Dimensión emotiva – Cuerpo emocional

Somos seres emocionales.

Como no estamos en conexión con nosotros mismos, no sabemos escuchar, ni distinguir las señales de nuestro cuerpo. Así que, cuando nos sentimos solos, estresados, aburridos, ansiosos, tristes…solemos tapar esas emociones con comida, adicciones, excesos o negaciones.

Las emociones, no son buenas ni malas, son neutras: tristeza, enfado, alegría, miedo, asco y sorpresa. Lo importante es el uso que le damos, lo que hacemos con ellas cuando se presentan.

En el cuerpo emocional se hallan almacenadas, entre otras, todas nuestras emociones no liberadas (asuntos no resueltos del clan familiar al que pertenecemos: personas excluidas, ignoradas, muertes prematuras, enfermedades graves, asuntos de guerra, deudas, ganancias dudosas, pérdidas, vínculos dañados, mandatos familiares…etc.)

Recuerda: Las frecuencias energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales del entorno y se unen con ellas. Esto significa que, con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos conscientemente, o aquello que tememos. De esta forma, el entorno nos sirve como espejo para todos aquellos elementos que hemos relegado desde nuestra vida consciente a las áreas del inconsciente.

Dimensión Trascendente_ Cuerpo espiritual

Es importante distinguir entre la dimensión espiritual y religiosa, que aunque se encuentran íntimamente relacionadas no es lo mismo. La dimensión espiritual es mucho más amplia, abarcando de valores de la pregunta por el sentido último de la existencia. Desde la perspectiva de trabajo  transpersonal es esencial que esta dimensión sea reconocida en su justa medida, planteando preguntas y aprendiendo a convivir con ellas en medio de la terapia.

El término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que transcienden la habitual sensación de identidad, permitiendo experimentar una realidad mayor y más significativa.

El cuerpo espiritual, a menudo denominado también cuerpo causal, es el que mayor frecuencia de vibración posee de todos los cuerpos energéticos. A medida que esta energía va transformándose, lo hace también también el cuerpo mental, el cuerpo emocional y el cuerpo físico.

Recuerda que no estamos hablando de religión. Sino de una experiencia personal vnculada con tu SER, lo que para ti signifique.

A través del cuerpo espiritual experimentamos la unidad interior con toda la vida. Nos une con el ser puro y divino, con la razón original omnipresente de la que han surgido y continúan surgiendo todas las manifestaciones en la creación. Desde este plano tenemos un acceso interior a todo cuanto existe en la creación.

El cuerpo espiritual es esa parte divina que hay en nosotros que es inmortal y que perdura a toda la evolución, mientras los demás cuerpos no materiales se disuelven paulatinamente a medida que el hombre va desarrollándose a través de los niveles de conciencia que exige una existencia en el plano terrenal, en el plano astral y en el plano mental.

Sólo a través del cuerpo espiritual es posible conocer la fuente y el destino de nuestra existencia y comprender el auténtico sentido de nuestra vida. Cuando nos abrimos a sus vibraciones nuestra vida cobra una calidad completamente nueva. En todas nuestras acciones somos llevados por nuestro yo superior, y nuestra vida manifiesta la sabiduría, la fuerza, la bendición y el amor universal, que representan las cualidades naturales del aspecto supremo de nuestro yo.

Recuerda:

Si nuestros cuatro cuerpos no van en una misma dirección y cada uno va por separado, se genera una desconexión y eso nos genera desequilibrio y con ello estrés y malestar.