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Aprender a despedirse, acompañar en la muerte

El papel del enfado en mi vida

Meditación para recibir respuesta sobre bloqueos emocionales – Akashicos

Sanando al niño interior

Conexión con mi libertad

Por una educación sanadora

“cambiar la educación para cambiar el mundo

Una educacuón centrada en el ser y no en el tener.

Una reflexión sobre lo  falta y lo que le sobra al actual sistema educativo, una necesidad creativa para realizar una educación humana, para un cambio real.

Necesitamos una “educación sanadora” por la cual son indispensables las competencias existenciales: el autoconocimiento, la capacidad de tomar conciencia del aquí y ahora (mindfulness), la quietud mental o paz de espíritu y el amor al prójimo, desde de una posición verdaderamente revolucionaria de reconocer que tras veinte siglos de convivencia de diversas religiones no han sido suficientes ni para hacernos santos ni para tener una sociedad menos violenta.

«Estoy convencido que la educación será nuestra mejor esperanza, pero de ninguna manera la educación que tenemos. Tenemos una educación para que nuestra próxima generación se nos parezca, pero nos urge tener una educación que nos ayude a evolucionar –personal y socialmente- para que podamos así dejar atrás nuestras plagas», dijo el psiquiatra chileno.

Naranjo —representante de las nuevas terapias gestálticas y pionero de la psicología transpersonal— cree que el sistema educativo, por lo menos en Occidente, es un fraude, un sistema deshumanizado, automatizado y globalizado que se encuentra a merced de una fuerza invisible y poderosa que controla el dinero. «No es la guerra, ni la política ni el mercado: sólo una educación más humana puede transformar la sociedad», dijo.

Naranjo empezó a interesarse en la educación en los años 60, a raíz de un encargo que le hicieron en el prestigioso Standford Research Institute (SRI). Le pidieron que revisara todas las técnicas contemporáneas de desarrollo humano tanto surgidas en el mundo de la terapia como en el de la espiritualidad y de la educación, para buscar principios comunes. Entonces se dió cuenta de que, aunque existan esas tres instituciones tan diversas —la que se ocupa de la salud mental, la que está enfocada a la educación y la religiosa—, las tres son acercamientos a una misma realidad del desarrollo humano.

El psiquiatra chileno opina que tenemos el mundo que tenemos porque tenemos la educación que tenemos. «Necesitamos una educación para trascender la mentalidad patriarcal, raíz de casi todos nuestros problemas colectivos y meollo de nuestra siempre más grave problemática: una educación que nos inste a dejar atrás modos de pensar y vivir peligrosamente obsoletos», dijo en Barcelona.

Él cree que la educación debería de dejar de ser un traspaso de información e incluir aspectos afectivos, y está convencido de que hay que cambiar al maestro para mejorar la educación. «Se supone que un profesor es una persona que ha alcanzado un desarrollo suficiente como para poder educar y no solamente ser una máquina de transmitir información», dijo en una entrevista reciente. «Los educadores no se sienten en esa abundancia interior, se sienten bastante raquíticos como personas, y si hablamos en términos psiquiátricos, bastante enfermos».

Naranjo propone una terapia para profesores. «Los formadores precisan aprender lo que las universidades no le ofrecen: emprender un camino hondo de autoconocimiento, de sanación para convertirse en personas plenas, ancladas en su esencia; individuos con vínculos sanos», dijo a La Nación. «Creo haber desarrollado un método para lograrlo que hace hincapié en la meditación, el desarrollo de la atención, la quietud de la mente como vías de introspección. Mi teoría es que, si un maestro quiere enseñar a su alumno a ser libre, pacífico u honrado, él debe primero trabajar sobre sí mismo para alcanzar estas virtudes y luego transmitirlas

La escuela, según Naranjo, se usa para domesticar, y sólo produce personas egoístas, niños que no son capaces de ser felices. No está de acuerdo con el sistema de exámenes y deberes, y señala que el aprendizaje debe partir de la curiosidad natural de los niños, de su deseo de aprender. El método de repetir una y otra vez sólo sirve, según Naranjo, para reducir el deseo natural de aprender y matar la curiosidad. Los colegios «deben transmitir conocimientos y estimular el desarrollo de habilidades, pero sin descuidar la individualidad de cada alumno, sus aptitudes y deseos», dijo. «Si vivimos desconectados de nosotros mismos, siempre buscaremos llenar un vacío interior en el exterior».

Tengo un lenguaje interior que maltrata

Cambiar el diálogo interno.

Un post de Alejandra León   – Terapia Holística

transformar mi dialogo interno

  • No voy a poder.
  • No sé hacerlo.
  • Soy demasiado joven.
  • soy demasiado vieja.
  • Es que soy tonta.
  • Así no voy a llegar a  ningún sitio.
  • Estoy muy delgada.
  • Estoy muy gorda.
  • Soy una inútil.
  • No sirvo para nada.
  • No puedo dejarlo.
  • Nadie me va a querer.
  • Nadie me entiende.
  • Soy una pesada.
  • Soy bruta

Estas son algunas de las frases de un diálogo interno que muchas mujeres utilizan día a día. En ocasiones “no necesitamos que otro venga a maltratarnos”, nosotras mismas tenemos ya un lenguaje interior que maltrata  a nuestra niña interna, a nuestra adulta, deteriorando constantemente nuestra seguridad, confianza, en definitiva nuestra  autoestima.

Seguramente frases que has oído de  las mujeres de tu familia;  tu madre, en tu abuela, en tu bisabuela, tus tías.

Frases que has oído de los hombres de tu familia: Tu padre,  tu abuelo, tu bisabuelo, tus tíos.

Frases que se asumen y se repiten en la sociedad constantemente como parte de una cotidianidad.

Frases que han calado a lo largo de la historia que las  has hecho tuyas. NO se trata de culpar a otros; y como digo yo, tirar balones afuera. Se trata ahora como adultas de reconocer de dónde vienen, cuál es su origen, de quién lo aprendimos,  para así poder transfórmalas y hacernos responsables. Asumir nosotras, en primer lugar, nuestro papel de auto cuidado.

Te invito a pensar cuáles son esas frases que te repites constantemente y que van deteriorando poco a poco tu ser, tu seguridad, tu confianza.

Muchas veces cuando queremos emprender algo son las primeras que aparecen. Y cuando hablo de emprender, no se trata únicamente de un negocio, pues en la vida constantemente estamos emprendiendo.

Para un segundo,

Toma lápiz y papel,

Piensa qué sucede cada vez que quieres iniciar algo,

qué te dice tu voz interna,

cuáles son las frases que aparecen en tu mente.

Escríbelas!!!

Es el momento de tomar conciencia de cómo está tu lenguaje interior,

 Es el  momento que las hagan visibles,

Reconócelas,

Nómbralas,

Es un primer paso al proceso de transformación,

Estoy segura que hay muchas frases de este estilo que las repetimos y no somos conscientes del impacto que tiene en nosotras.

Quizá algunas sean dolorosas, otras te resulten sin importancia!

Cuidado, todas ellas están en ti, tienen un efecto en tu cuerpo, en tu mente, en tu forma de actuar.

Ahora, que ya tienes una lista,

Te invito a leerlas

  • Cómo te hacen sentir cuando las escuchas?
  • Qué sucede en tu cuerpo cuando las lees?
  • Hay alguna que hiera profundamente?
  • Quién la repite en tu familia? A quién se la escuchaste?
  • Toma conciencia de por qué o para qué la asumiste contigo?
  • Esa frase, hace que evites hacer algo que siempre has querido

Ahora, a trasformar

Toma nota de todas tus emociones, pues ellas son la brújula a seguir.

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