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Carcassonne

Un post de Alejandra León. Mayo de 2017

Castillos medievales, ciudades amuralladas, catedrales y atalayas son las señas de identidad del Languedoc francés, escenario de una de las ‘herejías’ más célebres de la historia europea

Recorrido por el sur de Francia en busca de los pueblos cátaros

Nuestra Ruta de 10 días en coche por pueblos medievales, castillos, cátarismo,  misterio,  dolor, monumentos, quesos, vinos y un buen sabor de boca al finaliza la ruta.

Para conocer nuestra ruta completa, sigue el enlace

 

 

Dejamos Montpellier y finalmente tomamos rumbo a Carcassonne el destino principal de nuestro viaje, el corazón me palpitaba de una manera especial, no puedo poner en palabras lo que estaba sintiendo. En mi se mezclaba una sensación de alegría y a la vez de mucha nostalgia, una mezcla difícil de entender quizá.

 

Continuamos nuestro camino y decidimos llegar hasta la costa al puerto Camargue, dos mujeres adornan el paisaje queda la entrada al mar y allí, de pronto empezamos a ver una mezclas que resultaba curiosa,  en los restaurantes servían mejillones con patatas fritas,  aquello parecía ser uno de los platos típicos del lugar. Paseamos por la Marina, recorrimos el puente viejo y disfrutamos de una deliciosa sopa de pescado para recuperar fuerzas o mejor para quedar profundos.

 

Nuestra ruta hacia una parada en uno de los sitios con más dolor y sufrimiento dentro de la historia de los cátaros. Beziers, un lugar en el que parece que aún se guarda la tristeza, la pesadumbre y frío. Llegamos allí y aunque es un pueblo en el que están reconstruyendo muchas cosas, cuando te paras en la plaza principal dan ganas de salir corriendo, a mí personalmente me espantaba la Iglesia que se conserva desde las que se ordenó la quema de tantas personas.  ¿Cómo puede seguir en pie? era mi pregunta, cómo puede ser un monumento que se conserva lo largo de los años y qué significa tanto dolor?

 Poco tiempo duramos allí, saliendo  quisimos visitar las Esclusas de Fontserannes,  desafortunadamente están abierta únicamente en el verano.

Y continuamos hacia Narbona una catedral que parece construida a medias, en un epicentro donde el poderío de la Iglesia cobra nuevamente forma. Está claro que una de las cosas que la iglesia de la Santa Inquisición quería dejar en evidencia era su poder. Desafortunadamente por la hora llegamos tarde y nos podemos visitarla por dentro, el pueblo no tiene mucho que ver (o esa fue nuestra impresión) sin embargo, tiene un legado histórico y cultural importante dentro de la zona de Langredoc.

Rumbo a  Carcassonne

por las vías comarcales se hace de noche y decidimos cenar en el restaurante que encontramos en el camino, ha sido una experiencia muy divertida paramos donde paran todos los camiones (no había más opciones dada la hora)…de pronto entramos y un sitio lleno de unos 50 hombres y yo la única mujer, fue una escena pintoresca  y a la ves  divertida. Todas las miradas puestas en nosotros,  hombres gigantes,  gordos,  algunos más pequeños ponía los rostros en mi  compañero y en mí. Lo más divertido es que le preguntan a él si es camionero, pues dependiendo de ellos nos sentaban en un lugar o en el otro.  (para quienes conocen a mi compañero de viaje, por su tamaño no lo veo muy de camionero, pero bueno, nos dio para unas cuantas risas. Lo más curioso es que nos han sentado en la mesa del centro del local, desde donde teníamos la vista de todos los comensales. Aquello parecía la mesa de una boda en la que los novios son agasajados, eso sí la comida deliciosa, esos sabores de la cocina sin tanta elaboración,  un tanto artesana, comiendo lo  que come la gente en su cotidianidad. Claro está, la ración era como para 3 días… lo cual no resultó muy divertido.

Carcassonne

 

Carcassonne _ Alejandra León (57)

Finalmente hacemos nuestra llegada Carcassonne la villa se ilumina majestuosa desde lo alto dejándose ver desde diversos rincones del pueblo, nos hemos hospedado en el centro y a pesar del cansancio de los días, de las emociones vividas hasta aquí, nos quedamos observando desde la ventana. Por fin estoy allí, un sueño hecho realidad, mi compañero que ya me conoce sonríe de verme llorar. Sí, soy de las que llora cuando los  sueños se hacen realidad. Y es que Francia para mi tiene eso, me hace llorar (de alegría, de tristeza, de mi conexión con otras vidas)

 

Al día siguiente madrugamos para visitar la villa fortificada, desde la entrada la sensación es de asombro por cada uno de los rincones que visitamos. Hicimos la visita completa y empezamos por la  muralla exterior para luego visitar el castillo interior y la Iglesia. Es una visita que puede durar todo el día si quieres… Creo que es de esos lugares que puede llegar a maravillarte y hacerte  explorar la historia (me pasó lo mismo con la Alhambra de Granada)

Es increíble lo que el paso del tiempo y las diversas civilizaciones que han transitado por allí han dejado en aquel rincón.

Desde la distancia, la contundente masa gris de las Murallas de Carcasonne emerge sobre los viñedos afianzando su aspecto de fortaleza inexpugnable. Los muros que rodean la ciudad son, aún hoy, uno de los mejores ejemplos de ingenio militar de todos los tiempos. Las torres rematadas por conos de pizarra negra evocan, de manera inmediata, a los cuentos de hadas, pero la historia de esta imponente plaza fuerte dista mucho del ideal de cuento con final feliz. Esta joya medieval de la región francesa del Languedoc, guarda uno de los  episodios más violentos  de la historia de Francia, el  siniestro recordatorio de la Cruzada Albigense, el conflicto armado que acabó con los cátaros. Precisamente fue este el escenario del nacimiento de la Inquisición.

Dentro de la ciudad fortificada no olvides visitar el Castillo Condal lugar donde se gestaron algunos de los episodios más notables de aquella guerra cruel. Sus piedras más antiguas son romanas aunque la mayor parte de lo que hoy podemos ver data de los años inmediatamente posteriores a la derrota cátara. Pero aun así, es una de los mejores ejemplos de fortificación medieval del sur de Francia.  Siguiendo el recorrido  visitamos  Basílica de Saint Nazaire un precioso templo medio románico medio gótico que guarda una curiosa representación del asedio de Tolousse y la que fuera la tumba de Simón de Montfort, jefe de la cruzada albigense y posterior vizconde de Carcasona y Béziers. Esta iglesia hermosa fue catedral hasta 1801. Año en que el templo matriz se trasladó a la gótica Saint Michel, en la Calle Voltaire, al otro lado del río Aude.

 

Carcasona, tierra de los Trencavel -señores feudales- tomó
un papel muy relevante durante la historia de los cátaros del Languedoc.
A casi dos horas de Cataluña por carretera, hallamos la ciudad
medieval mejor conservada de las habidas en nuestro continente. El pueblo
albigense se resistió a la cruzada organizada por el Papa Inocencio
III en el año 1208. Miles de hogueras invadieron la ciudad, cada
día había sentencias de brujería y quema de infieles.
La Iglesia montó en ella uno de los mejores y mayores tribunales
de la Inquisición. Raymond Rouger Trencavel puso fuerte resistencia
ante el Conde de Montfort, que luchaba en la banda papal y acompañado
de miles de cruzados. La ciudad cayó en manos de Montfort, rindiéndose
a éste después de quince dias de asedio, justamente el día
15 de agosto de 1209 en el que se cuenta que hacia un calor terrible.
Pedro II de Aragón que operaba a favor de los cátaros, intentó
negociar con Montfort pero la tentativa no dió muchos frutos y
aún siguiendo con la oposición de Trencavel, éste
fallece el dia 10 de noviembre de 1209. Su hijo Raymond volvería
años más tarde para poder rescatar Carcassona de los Capetos
y devolverla su fé en el caterismo y en el esplendor que vivió
la ciudad antes de 1208. Una vez derrotado el hijo de Trencavel, en 1224,
se retiró y se tomó muchos años antes de regresar
en 1240 a volver a reconquistar los terrenos que anteriormente fueron
cátaras como Montolieu. Los reyes capetos (franceses) no les permitió
mucho espacio de movilidad, mandando fortificar y reforzar las defensas
de las ciudades y villas importantes del Languedoc. Por matrimonio y por
herencia, los Condes del Rossellón, de Carcasonne y señoríos
de Languedoc y fronterizos con Cataluña, pasaron a ser parte de
la Dinastía real de los Condes-Reyes de Aragón y Barcelona,
también antiguos aliados de los Cátaros. A Carlomagno y
a sus descendientes la unificación de estos territorios a Aragón
no agradaron nada. Se intentó casar a las hijas de los reyes de
Aragón y Francia, para poder recuperar los derechos dinásticos
sobre el sur de Francia. Siempre y durante la historia y a raíz
de su unión con el pueblo catalán- principalmente- y con
el aragonés, el pueblo de los antiguos cátaros han seguido
manteniendo mucha simpatía por aquellos aliados que ayudaron –
no si poder resolver- la tentativa de ser cátaros en un mundo en
que solo había una ideología religiosa y en el que mandaba
el Papa. Eran otros tiempos para el cristianismo.

 

 

En la tarde continuamos nuestro camino hacia Lagrasse que también estaba referenciado como uno de los pueblos históricos de la zona; sin embargo mi intención era llegar a Rennes-le-Château. Antes de visitar la abadía de Santa María de Orbieu, una vuelta por la ciudad medieval, un lugar lleno de encanto en el que, entre otras cosas, podrá contemplar un viejo mercado del siglo XIV con pilares de piedra, puestos de artesanía artística y una iglesia de estilo gótico declarada Monumento Histórico.

 

 Finalmente,   el instinto no desvió por Termes (73 km al sudeste de Carcasona, lugar donde se conservan restos del que fue uno de los castillos más inexpugnables). Termes es un pequeño poblado de los cátaros que te recibe con uno de los túneles ancestrales de la zona hechos a mano, las vistas desde la montaña te dejan impávido a medida que vas ascendiendo. Al llegar una iglesia del siglo XII nos recibe con el aroma incienso qué cobija en el sitio mientras escuchamos el caer del agua a través de las callejuelas; si bien no está como uno de los sitios a visitar en el mapa oficial de turismo, merece la pena llegar hasta allí. Para saber más sigue el enlace

Tras 2 días en Carcassonne y sus alrededores nuestra siguiente parada se era ya en  España. Sin embargo, de camino decidimos detenernos en Colliure, que es uno de los pueblos fronterizos con España, cuya  muralla que me recordaba Cartagena de Indias. Calles coloridas, artistas, camarones y el olor propio de una mezcla entre catalán castellano y francés.

Ya en España

Llegamos a Figueres, para los amantes de Dalí y del arte un lugar indispensable en la ruta. Ya estaba cerrado cuando llegamos,  con lo cual recomendamos reservar online y tener en cuenta los horarios, es un sitio no apto para personas con discapacidad algo que no chocó mucho.

Aprovechamos que aún no había luz y decidimos ir a Cadaqués, el pueblo del pintor. Afortunadamente Carlos era quien conducía en ese instante,  la carretera era infernal, Debo decir que pase miedo, vueltas, vueltas, más vueltas y una carretera en la que la gente va a 90 por hora. De muchísima precaución !! Finalmente llegamos, las casas blancas adornan  el paisaje, aunque da la sensación de no tener un verdadero  casco viejo, todo es nuevo, casas nuevas, locales nuevos,  un lugar en el que el encanto del Pueblo Viejo se ha perdido. Así disfrutamos el atardecer acompañado de un buen vino y unas deliciosas ostras.

De regreso a Figueres donde teníamos nuestro hospedaje el camino resulto tortuoso, las curvas de noche tienen otras formas. Fueron casi 50 minutos en los que la tensión fija no daba espacio ni a respirar.

Nos alojamos en la Casa de Goria (Vilabertran)a unos pocos minutos de Figueres, un sitio totalmente recomendado, no sólo por la amplitud de su casa, sino por la atención, el cuidado y el mimo en el desayuno que nos ofrecieron.

Llegamos al Museo de Dali que aunque te guste o no su obra no te deje impávido mientras lo recorres.  A mí personalmente me llevo a pensar en las locuras y los personajes que rompen esquemas.

Finalizamos nuestro recorrido regresando  a Madrid, eso sí, una recomendación, de Barcelona a Zaragoza, no tomar es peaje, es uno de los más caros, si no es más caro de España.

 

Para conocer más de nuestra ruta  de 10 días Tras los vestigios Cátaros  en coche, puedes ver el enlace a cada una de nuestras paradas.

 Ruta completa por los l vestigios Cátaros – Sur de Francia

Albi, La ciudad episcopal 

Cordes-sur-Ciel

Roquefort

Carcassonne 

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Albi y Cordes-sur-Ciel

Tras los vestigios Cátaros

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