Ana


Conocí a Alejandra a través de dos personas muy importantes en mi vida y muy queridas para mi.

Cuando me decidí a no permitir que mi angustia limitara mi vida cada vez un poco más, pensé, que me enfrentaba a un proceso terapéutico largo y con muchas dudas sobre el resultado porque  mi cabeza decía “si te rompes una pierna te escayolan y te curas, pero si tienes problemas psicológicos…. tratamiento es mucho más complicado…”, incluso al principio dudé de este tipo de terapia, tan poco convencional. Pero Alejandra es una gran profesional y sobre todo una maravillosa persona, cálida y acogedora, que me acompañó en todo este proceso   en el que yo sabía qué lo había desencadenado pero no sabía cómo pararlo ni como controlarlo y pocos meses después finalizó mi terapia….y ¿qué me llevo?…

Me llevo, que nueve años después de la dolorosa muerte de mi madre pude liberar la angustia que condicionaba mi vida. Me llevo, que pude comprender que el rol que desempeñaba en la familia me hacía asumir responsabilidades que no me correspondían. Me llevo, que pude aprender que las palabras con las que te enfrentas a tus miedos pueden no sólo mantenerlos sino aumentarlos. Me llevo, que pude darme cuenta, con sorpresa, que me imponía multitud de deberes o tareas y que prácticamente no hacía nada de las pocas cosas que me gustaban. Me llevo, que soy poderosa porque ya no sólo conozco el porqué sino también el cómo….

Gracias Alejandra por ayudarme en mi camino.

Ana Sept 2017