Magali


Comenzó un proceso en el que a través de dinámicas pudimos ir sacando del baúl de los recuerdos, sucesos de mi vida que me han marcado de manera profunda. La relación con mis padres, los cambios de roles, mi espacio personal, mi niña interior, un incidente familiar que ni siquiera recordaba, mi relación con las parejas y la gente en general… fueron algunos de los temas a tratar.

 

 

Acudí a vos a través de una amiga. Hacía tiempo me planteaba que algo no iba bien. Había acudido a otras psicólogas (de esas que siempre tienen un poco de magia, no de las que podríamos considerar convencionales) y me habían resultado más o menos.

Conocí a esta amiga en el curro, hablamos mucho, parecía que conectábamos mucho y me dio tu contacto. Desafortunadamente, lo guardé demasiado tiempo, y acudí a tu consulta hecha un desastre. La gota que colmó el vaso fue una relación fallida que acabó, por no saber gestionar, ni hablar a tiempo.

A raíz de eso, comenzó un proceso largo, doloroso en el que a través de dinámicas pudimos ir sacando del baúl de los recuerdos, sucesos de mi vida que me han marcado de manera profunda. La relación con mis padres, los cambios de roles, mi espacio personal, mi niña interior, un incidente familiar que ni siquiera recordaba, mi relación con las parejas y la gente en general… fueron algunos de los temas a tratar.

Pronto apareció alguien nuevo en mi vida, y pensé que lo que estaba viviendo era estupendo, a pesar de las carencias. Carencias de las cuales soy más y más consciente hoy día.

La terapia y vos, me ayudaron a ver esas pequeñas cosas y fui lo suficientemente fuerte en ese momento para dejar la relación. Aunque después quise volver, y la forma de reaccionar de él me hizo entender que había tomado la decisión adecuada. Me ví fuerte a pesar de todo, había logrado sin quererlo y sin saberlo una serie de objetivos. ¿Cómo? No estoy segura. Alguna vez comenté en sesión que simplemente los cambios ocurrían, que parecía algo más del subconsciente.

En una consulta no lo veía, salía hecha moco (auténticamente) y a la siguiente todo estaba claro. Será que soy muy de extremos… no sé. Te he comentado muchas veces, que tu forma de hablarme hacía que reflexionara, a veces muy a pesar de mi, a veces tomándome mi tiempo. Me encantaba que me hicieras esas preguntas que daban en la diana, sin que yo supiera que esa diana estaba ahí, y desencadenaban tooodo un huracán de reflexiones. La forma no invasiva que tenías de tratarme, dejando el trabajo en mis manos, por que creo que de otra manera me hubiese cerrado en banda.

En ese momento, me sentí plena y con tu bendición decidí dejar la terapia para poder intentar enfrentar los nuevos desafíos o las situaciones que se me presentaran, con las nuevas herramientas que descubrí escondidas en mi mochila.

Magi (2017)